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martes, 6 de diciembre de 2011

Expectativas en el país más feliz



¿Expectativas genéticas?: La expectativa de que la vida nos producirá felicidad está en nuestro ADN, por eso tenemos sustancias productoras de placer. Albert Pesso, Psicoterapeuta e investigador.

Expectativas, expectativas y más expectativas… Si que el tema me ha pasado por la mente muchas veces en este intercambio, porque claro que esta aventura al ser tan esperada no podía más que tener muchas expectativas sobre cosas que descubrir, que hacer, sobre aprendizajes y personas por conocer, y creo que se han cumplido bastante bien, para nada que me he decepcionado de lo que me ha pasado por este país.

Pero este tema no viene aquí porque vaya a contar mis expectativas de la vida, sino porque al parecer juega un papel muy interesante en lo que hace especial a la cultura danesa. Si bien como dice la cita al principio hay afirmaciones que nos guían a creer que el tener expectativas es algo completamente natural, y para algunos como al fundador de Wal-Mart, Sam Walton, “las expectativas son la llave para alanzarlo todo”.

Sin embargo los daneses, han desafiado esa postura y demostrado resultados que van en contra a la idea de que la prosperidad en una sociedad esté atada a que ésta espere muchos resultados, o mejor dicho que espere tener los mejores resultados de todos. Para poner más claro el asunto, después de las repetidas ocasiones en que Dinamarca quedo clasificado como el país más feliz del mundo, el término causó mucho revuelo y el interés de investigadores, antropólogos y periodistas de profundizar más en el tema. Y la conclusión fue que además del sistema de bienestar (que subsidia y asegura los servicios de salud y educación de todos entre otras cosas), y el alto nivel de igualdad, uno de los papeles más importantes para obtener el puesto del país que se siente más feliz, más satisfecho, es justo la expectativa, la baja expectativa danesa. La mejor manera de ejemplificar esta actitud es que si los daneses no hubieran obtenido ese primer lugar sino el quinceavo, seguramente dirían: ah pero si eso no está nada mal, es un buen lugar. En contraste fue curiosos ver reportajes de televisoras estadounidenses en las que los reporteros hasta casi se sentían ofendidos de que su país no sea el más feliz, que no sea el mejor, muy seguramente por esa visión de que todo se trata de una constante competencia con el mundo por tener más, ser más que los demás.

Y los daneses así lo demuestran cuando no se avergüenzan de guerras y territorios perdidos, no tratan de esconder para nada las derrotas. Pero hay que aclarar que no significa que sean conformistas o indiferentes con cómo funciona todo, pues han crecido con un alto estándar de vida y les importa conservarlo; el punto es que no están obsesionados por tener más y más, en crecer, en competir para ser mejor que los demás. El punto es que les importa que la vida sea buena, que pueda trabajar en lo que te gusta, ganar de manera justa y tener tiempo para estar con los amigos, no se preocupan en ser una potencia del mundo, ni en conquistar lugares ni personas.

De esta manera, a pesar de vivir en uno de los países menos religiosos del mundo, los daneses serían buenos seguidores de Bhuda por seguir su recomendación de que la vida es mejor entre menos te concentras en tener cosas, así como viviendo en el presente y no en el anhelo de un futuro en el que tienes de premio la felicidad. No tener grandes expectativas genera estabilidad, seguridad y satisfacción en esta sociedad porque uno de los problemas con las expectativas es la tendencia a que cuando alcanzas un punto ya no te sientes satisfecho y quieres llegar más lejos, así si por ejemplo tener un 9 en un examen te hizo feliz en un semestre, para el siguiente no te sentirás contento con lo mismo, sino que la expectativa será al menos tener un 9.5. Un estudio de la universidad de Chicago, por el sociólogo Yang Yang, encontró que nuestra felicidad crece en sentido a nuestro crecimiento de edad, quizá mucho por las bajas aspiraciones y la manera más positiva de aceptar más fácilmente lo que se tiene. Es así que desde esta perspectiva, hay que ser muy cuidadosos con las expectativas, que de alguna manera pueden convertirse en un círculo vicioso en el que por más que avances y logres nunca te sientes satisfecho ni contento con lo que tienes.

A pesar de estar más rodeado de un ambiente internacional que de uno únicamente danés, puedo respirar la tranquilidad y seguridad local, la satisfacción… debates si los hay e ideas de cambios, pero las cosas en general están muy bien y no se siente alrededor una necesidad de tener más… de tener más dinero, de tener más autos, de tener más casas, de tener más dinero. Y esto hace que a pesar de que uno siente aquí la globalización al mismo tiempo pareciera que vamos en sentido contrario a lo que el mundo capitalista donde el que más tiene, es “más feliz”.

La cosa viene cuando imagino aplicar este concepto a México, porque a diferencia de Dinamarca mi país amado tiene realidades pintadas de gran desigualdad de oportunidades, con millones de personas en pobreza, una educación para obedecer, con una violencia que se desbordó y un sistema de organización y poder que está podrido, hundido en un egoísmo que colapsa todo. En ese contexto me parece muy difícil no tener expectativas altas… porque no se busca el exceso, sino que se necesita esa expectativa alta, tirarle alto para tener al menos lo básico. Un país que si sea libre, justo, pacífico, democrático y sustentable.

Si bien para una sociedad desarrollada las expectativas pueden llegar a ser contraproducentes, llegaba a la conclusión en una charla reciente con un amigo, que las expectativas más dañinas son las que ponemos en las relaciones interpersonales ya sea con familia, novios, amigos, etc. Porque además de generar presión a esas personas que queremos y valoramos, se corren también grandes riesgos de decepción. Entonces para este aspecto lo mejor parece ser actuar de una manera más “danesa” y dejar que las personas nos sorprendan, y si que diré que aquí he reconfirmado que es una de la mejores sensaciones que cuando menos lo esperas pasen cosas grandiosas y que te marcan. Pero de esa charla en un antro en la calle “Jomfru Ane Gade” de Aalborg también profundizamos que al final de ti mismo es la única persona de quien puedes tener reales expectativas ya que siempre seremos la persona a quien más conocemos con sus debilidades y fortalezas. Mi expectativa: ser mejor día con día, ser plenamente feliz integralmente pero también ayudar a construir un mundo donde sea necesario esperar más, porque todos gocemos de las libertades, justicia y paz que nos merecemos.

Nelson Aldape

Referencias y más información:

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20111118/54238258617/albert-pesso-la-expectativa-de-felicidad-esta-en-nuestro-adn.html

En inglés- http://opinionator.blogs.nytimes.com/2009/07/19/lowered-expectations/

Reportaje sobre la felicidad y expectativa en Dinamarca http://www.youtube.com/watch?v=4ToXXFQEbE8


viernes, 2 de diciembre de 2011

El perro: el reflejo del hombre

Este "perrote" se dejaba acariciar por cualquier persona. Esto
en la ciudad de Skagen, Dinamarca.
PUBLICADO POR OSCAR ADRIÁN

Hace unos días caminaba en la oscuridad de las calles de Aalborg, no pasaban de las 6pm pero durante este tiempo del año la noche llega desde las 4 de la "tarde".

Hacia a mi caminaba un hombre quien sacó a pasear a su perro, un perro de tamaño mediano, ese animal solo caminaba de lado de su amo olfateando su camino.

En otra ocasión vi que mientras el dueño iba sobre su bicicleta sujetaba con una correa a su perro, quien lo seguía con pasos apresurados. Ese perro pasó a mi lado, sin olfatearme solo sacando su lengua y andando al ritmo de su amo.

Es común ver afuera de las tiendas pequeños ganchos para dejar la cuerda del perro mientras el dueño entra a hacer sus compras. Cualquiera podría llevarse al canino, pero no, eso no pasa. O quizá el perro ladraría a cualquier persona que pasara o se le acercara y parar su fuerte sonido hasta que su amo regrese, pero no tampoco eso pasa.

El pasado martes afuera de un restaurante había tres amigos comiendo, al lado de uno de ellos estaba un perro Pitbull quieto, sentado, sin husmear la comida o molestar a su amo. Bonito perro, pensé. Caminé a sólo 30 centímetros de él, el perro no se movió, no ladró, no gruñó, no me siguió con su olfato.

Así, es común ver a las personas sacar a sus perros a pasear, dejarlos caminar sin correa la gran mayoría de veces. La gente no tiene por qué temer caminar por el lado de un perro -por más grande o 'bravo' que se vea.

Entonces me cuestioné: ¿los perros son un reflejo de la sociedad en donde se desarrollan?

Es decir, si Dinamarca es considerado como un país pacífico, con bajo índice de corrupción y uno de los más felices del mundo, esto se ve reflejado en la calidad de ciudad y ciudadanos pero también esa tranquilidad llega hasta en los perros.

Si bien los ciudadanos daneses pueden llegar a ser considerados tímidos y hasta un tanto introvertidos, es innegable su honestidad y conciencia social que tienen, reflejado en el sistema de bienestar social que los gobierna y, como simple ejemplo, la confianza de dejar al perro afuera del minisúper.

Recordé a México ¿cómo es tener un perro allá? ¿Cuántos perros callejeros hay? ¡Miles! Entonces ¿será que nuestro desinterés por los perros de la calle es el mismo desinterés que tenemos por la gente pobre, por la gente de la calle? ¿Dónde está nuestra conciencia social?

¿Será que los altos niveles de igualdad entre los ciudadanos daneses se ve reflejado también en los perros? Esos perros de Dinamarca, que no ladran al mínimo ruido o a cualquier extraño.

¿Cuántas veces, en México, caminamos por una casa y un perro parece desvivirse por ladrar muy fuerte? ¿Será el reflejo de la rabia e intolerancia de su amo?

¿Por qué la necesidad de los anuncios "cuidado con el perro" en México? ¿No quedaría mejor "cuidado con los humanos"? En los tres meses que llevo en Dinamarca, no he visto un anuncio similar. Los perros parecen ser parte de la sociedad, los perros son bienvenidos en gran parte de lugares públicos, como por ejemplo, el tren.

¿Qué tan común es sacar a pasear a tu perro en México? Haciendo memoria, no conozco a persona alguna con el hábito de sacar a su perro a pasear, el perro se la vive comúnmente ahí encerrado, en ese patio o en esa casa durante buena parte de su vida. O sencillamente los dejamos que salgan solos a la calle pues "van a volver".

¿Así somos los mexicanos? ¿Dejar que él sólo lo haga? ¿No nos gusta compartir nuestro tiempo con ese ser que decimos "querer" y que pretendemos "proteger"? ¿Será ese el reflejo del egoísmo mexicano? ¿Nuestro desinterés por el prójimo?

He comprobado que en Dinamarca no hay necesidad de preguntar al dueño del perro "¿es bravo?" o "¿muerde?". No, no hace falta. Al perro no se le juzga por su aspecto.



jueves, 24 de noviembre de 2011

Lo más difícil: ir al súper

PUBLICADO POR OSCAR ADRIÁN

Luego de cuatro días en Copenhague, un viaje en tren de cuatro horas hasta la ciudad Aalborg y varias horas en la Casa del Estudiante (Studenterhuset) para confirmar mi llegada, recibir información práctica (muy necesaria) e importante, y ese deseo -cruzando los dedos- de encontrar una habitación disponible para mí, era el momento -al fin- de llegar a cama y aceptar: esto es Dinamarca.

Ya no estaría mamá para cocinarme después de salir de clases, tampoco mis tres hermanos -que a pesar de no conversar mucho con ellos, se vuelven parte fundamental de tu vida-, tampoco esas salidas nocturnas con los cuates, ni esas visitas a la abuela los fines de semana.

Exacto, mi vida había cambiado. Yo así lo quise.

No es la primera vez que vivo fuera de México, quizá esa parte de adaptación cultural ya la tenía experimentada pero... ¿vivir lejos de mi familia por cinco meses? Vaya, sí es un gran paso más de independencia personal.

Y los cambios los notas día a día. Tan sólo el hecho de ir a la tienda se vuelve algo completamente diferente.

Mientras en mi natal Colima, yo tenía la tienda al otro lado de mi casa. Acá, el minisúper más cercano está a 2 kilómetros, unos 20-25 minutos caminando, y se llama Fakta.

Fakta es una de las tiendas con los precios relativamente más bajos -quizá sólo después del llamado "Netto".

Llego al minisúper, un silencio profundo está presente. Cuatro largos pasillos y sólo hay dos o tres personas más comprando. Se alcanza escuchar el 'bip' de la caja al cobrar, mientras yo me detengo frente a los panes. ¿Cuál compro? Sí, el más barato. De todos modos, no hay Bimbo.

Me sentía sorprendido del silencio como de funeral que estaba en la tienda, pero por lo menos eso me hacía sentir relajado y sin prisa para comprar.

Atrás de mí estaba algo -aparentemente mexicano- ¡unas tortillas! Sí, tortillas de harina. Ocho tortillas por 13 coronas danesas, es decir, unos $30 pesos mexicanos. Unas buenas quesadillas no pueden faltar en la dieta.

¿Cuál queso? El más barato, evidentemente. Ahora vamos por jamón. Pero... ¿cómo se dice jamón en danés? Veo muchos paquetes, el nombre no se asemeja nada al inglés o español, por lo que a simple vista tenía que adivinar. No me equivoqué.

¿Y la Coca? No, no venden. O por lo menos no es un producto principal; hay más espacio para vinos y cerveza que para bebidas sin alcohol. Tomé el primer refresco de naranja que vi ¡qué importa la marca! Lo más importante es el precio. 13 coronas por un refresco de 2 litros es lo más barato que podía encontrarme.

Al final, casi escondida, estaba la Coca Cola de 1.5 litros. Con el gran precio de 25 coronas danesas, es decir, unos 60 pesos mexicanos. Definitivamente no.

Cada paso que daba entre los pasillos del súper, se convertía en una larga observación sobre los productos frente a mí. Intentando descifrar su nombre y pensar si podía cocinar algo con ellos (que lo más probable era que no pues de cocina no sé nada). La espera de duplica cuando ves el precio y lo conviertes en pesos mexicanos, ¡está carísimo! Vuelvo a pensar: no hay de otra mas que comprarlo.

El momento de pagar. No hay bolsas de plástico como las que te dan de a montón en Walmart o Soriana, sino hay bolsas de plástico resistente de un tamaño considerable. Claro, éstas bolsas tienen su precio, por lo que es recomendable sólo comprar una o dos y reutilizarlas cada vez que vayas a la tienda. Su precio son de unas 5 coronas danesas, es decir unos 12.50 pesos.

Y hablando de estas bolsas de plástico, en donde evidentemente te obligan a entrarle a la cultura de 'reciclaje' o 'reutilización' de los materiales. Ocurre algo similar cuando compras un líquido. Si quieres pagar por una lata de refresco, una botella de refresco o cerveza, en caja se te cobra además un "depósito" por el envase que llevas. Cuando lo decidas, puedes regresar a la misma tienda, o cualquier otra, para regresar la botella y recibir tu depósito. Así pues, se evita que el plástico o metal de los envases queden en la basura pues ahora sabes que eso significa hasta 3 coronas danesas (7 pesos) por cada botella.

Salgo de la tienda, han pasado dos horas, para mi primera compra como todo un señor de la casa.

Ahora -tres meses después- no tardo más de media hora. Ya sé dónde y qué marcas comprar para ahorrar lo más posible.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Y... ¿Por qué es medio día en Dinamarca?



Llega aquí el momento de contar un poco más porqué “Es medio día en Dinamarca” bueno, claro que la referencia tiene que ver en parte en la diferencia de horario… en que quizá cuando más nos leerán nuestro amigos en México, es decir noche o madrugada después unas horas en el facebook, será ya, o ya casi, medio día por estas latitudes de la tierra. Pero después de buscar y decidirnos entre posibilidades como “sopitos daneses” (jajaja bueno, esa no, se me acaba de ocurrir ahora), decidimos ponerle este título porque expresa una de las realidades que nos impulso a trabajar duro para llegar a este país, y es que este adelanto de horario también puede simbolizar un adelanto en muchos aspectos en cómo esta sociedad funciona, de los logros que ha conseguido, porque al vivir dos meses aquí se puede sentir firmemente como aquí ya es de día cuando en México todavía está obscuro y es noche en libertad, en respeto a los derechos humanos, en paz, en igualdad… si bien para algunas personas aquí puede llegar a parecer un poco aburrido y cuadrado creo que es porque todo realmente es tan tranquilo y está asegurado, realmente no te tienes que preocupar demasiado por tu bienestar porque todo funciona un nivel que te asegura tener una vida plena, con todo lo necesario para ser feliz. Eso no significa que sea una sociedad perfecta sin cosas por mejorar, ni que las personas estén exentas de problemas comunes, sin embargo se respira (para todos aunque no es tan sencillo para los inmigrantes, pero es tema para otra publicación) una certidumbre muy pero muy diferente a la que había vivido jamás en México.

Todos estos logros sociales y humanos, es claro que se han desarrollado en un contexto muy diferente al de México, es notable que ni en tamaño, ni en cantidad de población, o diversidad cultural se acerca a lo que mi país; Dinamarca por si sola sería como un estado pequeño mexicano, sin embargo eso no significa que no se pueda aprender mucho de cómo han llegado a ser lo que son, reflexionarlo buscando los puntos clave y tomarlos como inspiración en el actuar por una sociedad más justa, equitativa, democrática y sustentable.

Y así con esto dejo algunos datos importantes para entender y conocer más a este pequeño pero bello país, de origen vikingo, la marca de los daneses:

Dinamarca está en el norte de Europa Es fronterizo al sur con Alemania, y al norte con Suecia aunque no están unidos por ninguna masa de tierra, si no por el extenso puente de Oresund y es el más pequeño de los países escandinavos. El reino de Dinamarca (que por cierto tiene la monarquía que se ha mantenido más antigua en Europa que aún sigue) también tiene dos provincias autónomas. Las islas Faroe y Groenlandia. La última es más de 500 veces más grande que Dinamarca pero tiene 100 veces menos población. Dinamarca es conocida por su fuerte sistema de bienestar (del cual luego escribiremos más) combinado con una economía de mercado capitalista y tiene una de las sociedades más equitativas del mundo. El idioma oficial es el danés, pero te puedes comunicar fácilmente con casi todas las personas en inglés.

Su población es de 5.564 millones de personas (2011) su capital Copenhague tiene 1.167 millones de habitantes, el sistema de gobierno monarquía constitucional, actualmente el gobierno está conformado por la alianza del partido Social Demócrata, el Partido Liberal Social y el Partido Socialista del Pueblo. La expectativa de vida es de 81 años para las mujeres y 77 para los hombres.

Es una nación marítima, Jutlandia es la parte unida al continente, mientras que lo demás del país está constituido por cerca a 400 islas. Dinamarca se hizo notar por primera vez con los vikingos (daneses) hace un milenio conquistaron vastas partes de Europa, desde entonces ha sido cuna y hogar de grandes músicos, artistas, pensadores y escritore como Søren Kierkegaard (filosofo), Niels Bohr (físico), Carls Nielsen (compositor) y Hans Christian Andersen (escritor del patito feo, la sirenita, la cerillerita entre otros.



Det er Danmark

Algunas referencias:

Página oficial de Dinamarca en inglés: http://www.denmark.dk/en/menu/About-Denmark/Denmark-In-Brief/Facts-about-Denmark.htm

http://www.denmark.dk/en/menu/About-Denmark/Denmark-In-Brief/

Friary, Ned & Bendure Glenda. (2003) Denmark, Lonely planet guide. Lonely planet.

jueves, 10 de noviembre de 2011

y comienza todo... con la voluntad.

"No digas que no tienes suficiente tiempo. Tienes exactamente el mismo número de horas por día que tenían Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa, Leonardo da Vinci, Thomas Jefferson y Albert Einstein” H.Jackson Brown



La voluntad… Creo que esta es una gran palabra para empezar con este espacio, la palabra correcta, de esas que a pesar de que son profundas e importantes chocas de frente cuando menos lo esperas, a las 3 de la madrugada de un simple domingo.

Es la palabra correcta para la primera nota del blog, ya que la voluntad me había faltado para comenzar esta parte de compartir la travesía, ésta parte planeada del proyecto, del sueño de llegar a Dinamarca, y compartir los aprendizajes, las aventuras, las reflexiones, las impresiones. Podría escudarme en el tiempo que se necesita uno para adaptarse y creer que estoy en otra cultura, con otros contextos, otros lenguajes y maneras de ver este redondo mundo.. pero la tardanza de más de un mes y medio en estrenarme como bloguero se debe más a no darme el tiempo para hacerlo, de suficiente voluntad. Y digo esto porque la crítica es un punto muy importante para las ideas que quiero mostrar, eso le da más sentido a estas palabras, y a este viaje donde uno de los aspectos más importantes es encontrarme conmigo mismo, encontrar más de mi identidad, de mi cultura, de mi sociedad, de mi propio país, y poder entonces llevar un mensaje más claro de que un mundo más justo, libre, equitativo, sustentable es posible.

Regresando a la voluntad, me es inevitable preguntarme el papel de ésta para que Dinamarca sea un país con una calidad de vida tan alta, seguridad y sentido de igualdad que la pone en los peldaños más altos de desarrollo humano. Títulos que salen de estudios sociales como El país más feliz del mundo, el país con más igualdad de salarios en el mundo, el segundo más pacífico, de los mejores salarios del mundo, y el último lugar en corrupción no hacen más que despertarme un interés inquietante por descubrir más de cómo esta sociedad lo logra… que contextos, que historia, que personas y momentos, pero sobre todo que actitudes y voluntades permitieron que esto suceda así.

Es curioso que cuando he platicado con algunos jóvenes daneses, se sorprenden porque elegí Dinamarca como destino para pasar un semestre, para ellos México es un lugar tan exótico, raro, divertido y su país les puede parecer un poco cuadrado, y yo siempre sorprendido les digo que para mí es un país apasionante porque es un ideal de sociedad, que en la lógica de que es algo humano tiene los defectos inherentes, pero que tiene realizadas muchas cosas que sueño para mi país. Es así que en este sencillo espacio, la intención será plasmar esta pasión, fotografiar este otro mundo, tanto las aventuras, las curiosidades y las cosas sorprendentes de la vida cotidiana, como las reflexiones que salgan del choque de mis más profundos pensamientos ante nuevas ideas, nuevas personas y nuevas formas de entender cómo funciona la vida.

La vida es un momento bello que vale la pena disfrutar cada segundo.

Livet er smukt!, ønsker dig en fantastisk og hyggelig dag!


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Algunas referencias:

«Corruption Perceptions Index 2009» (en inglés) (2009).

http://www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/cpi/2009/cpi_2009_table

«Appendix 2B. The Global Peace Index 2009» (en inglés) (2009).

http://www.visionofhumanity.org/wp-content/uploads/PDF/2009/2009%20GPI%20Results%20Report.pdf

«The World's Happiest Countries» (en inglés). Forbes (2010). Consultado el 17 de agosto de 2011.

http://www.forbes.com/2010/07/14/world-happiest-countries-lifestyle-realestate-gallup-table.html

http://www.forbes.com/2010/07/14/world-happiest-countries-lifestyle-realestate-gallup.html